Los gérmenes involucrados son el neumococo: 50%, H. influenza: 50%, Moraxella catharralis (ó Branhamella), 1%, S. aureus: 1%, S. pyogenes: 1%. Siempre se realiza tratamiento antibiótico. Clínicamente no se puede determinar el agente involucrado. Se necesita de la paraclínica para llegar a un diagnóstico etiológico: si hay supuración externa se podría cultivar, pero puede estar contaminada la muestra por los gérmenes del conducto auditivo externo.
La punción de senos para nasales o punción del oído medio son maniobras invasivas, realizadas por el Otorrinolaringólogo; no están indicadas en este caso. Por lo tanto, se realiza tratamiento empírico en base a los gérmenes planteados. El neumococo no produce beta-lactamasas. Existe una disminución de la sensibilidad a la penicilina debido a una modificación de la PBP, adquirida por una mutación. Es una resistencia intermedia, no absoluta, por lo que se vence aumentando la dosis del ATB. El H. influenza es un coco Gram negativo, que puede producir betalactamasas en un 5 – 15% de las cepas. Esta resistencia se supera utilizando un inhibidor de las betalactamasas asociado a la penicilina ej. Amoxicilina -ácido clavulánico, ó ampicilina-sulbactam. El H. influenza es sensible a los macrólidos, excepto a la eritromicina. La Moraxella catharralis es un bacilo gran negativo que produce betalactamasas en un 90%.
Los posibles planes terapéuticos son variados. Podemos utilizar Claritromicina por cinco días, ó azitromicina por tres días. La Ampicilina ó amoxicilina (eventualmente asociadas a un inhibidor de las betalactamasas) por siete días



