La clasificación de las hiperprolactinemias en base a su etiología tiene como objetivo ofrecer un enfoque diagnóstico y terapéutico individualizado. Pueden distinguirse cinco grupos diferenciados de esta patología: iatrogénicas, reflejas, secundarias a hipotiroidismo, idiopáticas y tumorales.
Con el término de idiopáticas se engloban todas las hiperprloactinemias que no han podido incluirse en ninguna de las otras categorías (iatrogénica, refleja, tiroidea, etc.). Son muy frecuentes, aunque el porcentaje va reduciéndose al aumentar la sensibilidad de las distintas técnicas diagnósticas para la detección de microprolactinomas.
Se considera que más del 50% de estas hiperprolactinemias corresponden a procesos tumorales no detectados mediante métodos habituales. El resto de casos se han atribuido a alteraciones en la síntesis, liberación y/o metabolismo de la dopamina, de la vías de neurotransmisión, o de la liberación de un hipotético factor liberador de prolactina aún no identificado.
Dentro de este grupo se incluyen también las denominadas hiperrespondedoras. Mujeres con una respuesta hipofisaria anormalmente elevada a un estímulo, como sería la TRH o un antidopaminérgico, probablemente condicionada por un hiperestrogenismo mantenido.



